CENTRO LAMAT: UNA HISTORIA PERSONAL

por centrolamat

Texto Centro Lamat

Fotos Archivo Lamat

Collage Lamat Aniv Blog

Noviembre de 2004. Comenzamos como un grupo pequeño, con modestas intenciones y un objetivo claro: brindar un servicio a nuestra comunidad. Con el tiempo fuimos sumando esfuerzos y cuando menos pensamos nos encontrábamos acudiendo a un espacio donde podíamos sanar, experimentar, conocer personas con intereses afines y sobre todo contactar con prácticas introspectivas que nos mostraban la naturaleza del corazón. A la distancia de los momentos vividos uno puede construir, reconstruir y resignificar los sucesos del pasado. Pero por ahora preferimos descansar la mirada en el presente y agradecer diez años de aprendizaje intenso y continuo. Quienes formamos parte de este proyecto llamado Lamat, queremos dar las gracias a todas las personas que acuden y han acudido a este espacio. En nuestro corazón guardamos momentos que nos han definido de manera personal.

Sin lugar a dudas, una lección especialmente ardua para nosotros ha sido explorar el verdadero sentido del servicio. Todos tenemos una manera distinta de entenderlo y traducirlo en acciones cotidianas. Por ello queremos compartir un par de reflexiones al respecto. Se trata de dos acercamientos aparentemente distintos entre sí pero igualmente poderosos y válidos: ambas posturas nos llevan a cuestionar la esencia del servicio, y también nos invitan a plantear y diseñar acciones concretas que posean una incidencia específica, primero en nosotros mismos, y luego en nuestro entorno. En primer lugar presentamos una entrevista que describe la gran labor altruista que realiza la Red Solidaria Sonora en la ciudad de Hermosillo. Y a continuación presentamos una reflexión de una persona que ha trabajado durante años en el campo del Trabajo Social.

Por último, no podemos dejar de mencionar que Centro Lamat nace bajo la tutela de Don Lauro de la Cruz y Chapito Barnett, sin el acompañamiento de estos grandes maestros nuestras acciones y proyectos seguramente se desdibujarían en el tiempo. Tal es la fuerza, dicha y deseo de trascendencia que su presencia y capacidad de entrega imprime en nuestros corazones.

¡Gracias! Noviembre de 2014.